
Nació el 21 de septiembre de 1918 en la ciudad de Zapotlán el Grande, hoy Ciudad Guzmán, en Jalisco, Arreola comenzó a escribir desde los diez años, capturando desde una mirada ingenua a la sociedad mexicana. Posteriormente fue aprendiz de encuadernador, dependiente en una tienda de abarrotes, cobrador, peón de campo, vendedor de tepache y panadero, oficios que lo ayudaron a comprender su entorno y la relación que cada mexicano establece con su país y cultura.
De su obra, reeditada recientemente, están:
Punta de plata
Publicado en 1958, Punta de plata recopilaba 18 textos literarios en los que retrataba distintos animales que podían ser observados en el zoológico de Chapultepec. En su primera edición, el libro contaba con ilustraciones a cargo del dibujante Héctor Xavier, quien inició su carrera dibujando caricaturas en la calle San Juan de Letrán (hoy Eje Central Lázaro Cárdenas). Esos 18 perfiles animales se convertirían con el tiempo en Bestiario, el famoso libro de Arreola que contaba con un prólogo a cargo de José Emilio Pacheco. Sin embargo, las ilustraciones de Xavier fueron desplazadas.
Varia invención
Un soneto del poeta y dramaturgo español Luis de Góngora y Argote (Varia imaginación) dio origen al primer libro publicado por Arreola: Varia invención, en el que compila cuatro textos en los que demuestra una profunda devoción por la literatura española del Siglo de Oro.
Confabulario
La obra más conocida y aplaudida de Arreola es un despliegue notable de temas y estilos. En sus páginas, publicadas por primera vez en 1952, el autor mexicano pasa sin problemas del cuento fantástico a la fábula pasando por temas mágicos, amorosos y dolorosos. Además, logra convencer al lector de retomar las literaturas clásicas que marcaron al propio autor y descubrirse en medio de una narración poderosa e imaginativa. Por dicho título, Arreola recibió el Premio Jalisco de Literatura, el Premio del Festival Dramático del INBA y el Premio Xavier Villaurrutia.
La feria
En 1963, después de desempeñar un gran número de cargos, Arreola presentó su primera novela La feria, en la que se basaba en textos de Nellie Campobello y Jules Renard, para detallar un universo fragmentado que cobraba sentido si se leía desde la perspectiva de un pequeño poblado en el centro de México.
Palíndroma
A veces, los textos de Juan José Arreola son difíciles de describir. Uno tiene que caer en sus redes y, como un arqueólogo, encontrar todas las piezas que componen su prosa sobre la marcha, descubriendo que aún en sus apuestas más complicadas y mezcladas, se esconde una propuesta narrativa fresca y armoniosa. Este es el caso de Palíndroma, un libro que, según sus editores, está limpiamente soplado por un espíritu que parece malévolo en la superficie y en el fondo resulta bueno.
Bestiario
Con el espíritu de Borges y Jonathan Swift impreso en cada una de sus páginas, Arreola publicó en 1972 lo que sería su último gran libro de cuentos: Bestiario, una serie de viñetas ingeniosas de algunos de los animales más notables de la historia moderna, incluyendo al rinoceronte, el sapo, el avestruz, la jirafa, la hiena, el hipopótamo, las focas y los monos. En un ejercicio completamente imaginativo, Arreola nos lleva por la tradición cuentista a un mundo salvaje.
