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La maestra rural, Diego Rivera (1932)

Matices de la educación en Chiapas desde el siglo XX

Sinue Hammed Fuentes Malo

Licenciado en Ciencias de la Comunicación egresado de la Universidad Autónoma de Chiapas, cuenta con dos títulos de maestría que corresponden uno a su formación profesionalizante y otro a su formación como investigador, Maestro en Ciencias en Recursos Naturales y Desarrollo Rural egresado de El Colegio de la Frontera Sur en la modalidad de Posgrado de calidad del CONACYT. Actualmente es doctorante de El Colegio Sonora, Con un proyecto de investigación vinculado al ferrocarril en el Soconusco. Está interesado en ayudar a la sociedad soconusquense, enfocado principalmente en temas académicos. La investigación que desarrolló Durante su estancia en ECOSUR Consiste en las memorias del proceso de mexicanización del pueblo Mam en el Soconusco, Con lo que también realizó una invitación a integrantes de pueblos originarios para que se sumaran al quehacer académico evidenciando así su presencia en la región.

 


Matices de la educación en Chiapas desde el siglo XX

La maestra rural, Diego Rivera (1932)

El siglo XX es, en palabras de Erick Hobsbawn (1998), mejor conocido como el siglo de las grandes matanzas, debido a los distintos asuntos bélicos que se desarrollan desde 1900 y que encuentran un descanso aparente, hasta después de la mitad del siglo. Sin embargo es aquí donde se dan algunos de los avances más grandes de la humanidad y, en contraste, la revolución mexicana que terminó por concretar el Estado-nación, con la redacción de la Constitución Política de 1917. Desde este punto y sin tomar posturas partidarias, entendemos que se dé un orden, que difiera en algunos aspectos de lo planteado durante el porfiriato. Sin embargo, al mismo Porfirio Díaz le quedaba claro que la correcta instauración de un Estado-nación, debe ser apoyado por un sistema de educación que replique los objetivos identificados como nacionales. De acuerdo con Patricia Ducoing (2013) durante el porfiriato la educación en México se impulsó más allá de sólo extenderla a todo el territorio nacional. Aparte de la expansión territorial, es en el porfiriato donde la educación nacional comienza a tener características propias basadas en una estructura, que responde a una construcción conceptual emprendida por especialistas y teóricos de la época, lo que da paso a la pedagogía moderna en México.

            Estas posturas que se fueron tomando en todo el territorio nacional durante el periodo de Porfirio Díaz, buscaban replicar el nacionalismo y una identidad, que definiera a los habitantes del país como mexicanos. Por esta razón ningún espacio podía quedar fuera de la propuesta, y aunque el estado chiapaneco era el más alejado, Emilio Rabasa se encargaría de encaminar a la entidad hacia un status en el que, por lo menos, fuera posible identificar los principales objetivos del porfiriato. Según Benjamin Thomas Louis (1990) para que esto se pudiera lograr era necesario que se asegurara la participación efectiva de la región Soconusco, entre otros asuntos que involucraban a la zona Altos. Por su cercanía con Guatemala aun había cierto recelo respecto a la lealtad soconusquense, debido a esto se reconoce la labor administrativa y de gestión que Emilio Rabasa había realizado. Pero es hasta la gubernatura de su hermano Ramón Rabasa que se busca lograr una mejora en cuanto a educación. Esto no quiere decir que a Emilio no le importara o que no hubiera gestionado recursos para la educación en el Estado, pero había otros asuntos que se llevaban los reflectores.

Detalle del Mural en la Secretaría de Educación Pública, México, Diego RIvera.

            Se sabe que antes de Ramón Rabasa quien ocupó la gubernatura fue Rafael Pimentel, como una especie de favor que le hacía a Díaz, por lo que al no ser chiapaneco tenía muy poco interés en la entidad. Esta postura de Pimentel ayuda a entender porque su proceder fue más pasivo que el de Emilio Rabasa, aunque no hay que confundirse, los dos estaban muy bien identificados con los objetivos del porfiriato. Además menciona Benjamin Thomas que durante su gubernatura los asuntos relacionados con educación tuvieron muy poco aumento, y cuando por fin entrega el cargo en manos de Ramón, éste se encarga de realizar algunos cambios. Uno de los campos que más le interesó, precisamente fue el de la educación, por lo que estuvo muy activo durante su periodo. Por esta razón el número de escuelas primarias que mantenían un apoyo de gobierno se vieron en aumento. La gubernatura de Pimentel descuidó el asunto y de 124 escuelas que había al final de su periodo sólo quedaban 64, pero tras la llegada de Rabasa se dio un aumento que permitió abarcar más territorio chiapaneco.

            Por su parte los movimientos revolucionarios también tuvieron algún tipo de impacto en la educación nacional y no sólo en la estatal. Por ejemplo durante el periodo del General Bernardo A. Z. Palafox, Gobernador Interino Constitucional del Estado, también fue necesario destinar recursos a la educación, por lo que desde su postura fue más efectivo aumentar el número de inspectores escolares. Entre otros cambios de lo que se suele llamar “orden político”, es lógico pensar que el movimiento revolucionario generó nuevas situaciones en el país, pero Chiapas no se quedó atrás. Durante el movimiento, el general Jesús Agustín Castro propuso varias negociaciones para el estado, entre ellas, la de asegurar escuelas para hijos de trabajadores y peones de haciendas. Este periodo fue realmente muy largo, pues de 1915 en adelante se reporta una gran cantidad de movimientos armados en el estado que van a concluir hasta entrando el año 1920. Considerando esto es lógico observar un pequeño estancamiento en el avance en educación durante esta etapa, pues los enfrentamientos implicaban también otros asuntos de índole política que polarizaban a la sociedad chiapaneca.

Chiapas y la educación

Considerando lo anterior observamos que la educación en Chiapas ha sido un reflejo de los avances y retrocesos que se dieron tras la conformación del sistema administrativo, político y estatal que se concretó al concluir los movimientos revolucionarios. Después de 1920 el Estado debía consolidar su nueva propuesta administrativa, por lo que se veían venir nuevas estrategias en pro de lograr una administración que se identificara efectiva. Esto es entendible, debido a que en 1921 la Secretaría de Instrucción Pública, que funcionó por muchos años y principalmente durante el porfiriato, se transformó en la Secretaria de Educación Pública. Así para 1940, durante el periodo del presidente Cárdenas se crearon varias instituciones que prospectaban elevar el nivel académico en el país. Se apostó por los institutos que tuvieran un enfoque social, pero que aportaran a la educación, investigación científica y cultura, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Instituto Politécnico Nacional y el Consejo Nacional de Educación Superior e Investigación Científica. Mientras que en Chiapas el Presidente Manuel Ávila Camacho promovió la colaboración de los ayuntamientos en la educación pública (Lorenzana Cruz 2013, Gómez Martínez 2015).

Detalle del Mural en la SEP, Diego RIvera.

Uno de los aciertos del Presidente Camacho se dio con la publicación del reglamento, Articulo 3, de la Constitución en el que se definían los métodos de acceso a una educación laica, gratuita y sobre todo pública. En teoría si consideramos la expansión y el modelo que se procuró durante el porfiriato, sumado al acceso a la educación laica y gratuita, se puede decir que en todo el país no habría un solo espacio sin ser cubierto, sin embargo es una de las utopías más grandes de la educación nacional. Como podemos observar, la educación básica mantiene un formato que, entre otros objetivos, sigue estando al servicio del Estado, pero principalmente en lo que respecta a la construcción de la identidad nacional. Como explica Patricia Ducoing (2013) se sabe que esto se dio desde que Joaquín Baranda ocupó el cargo de Ministro de Justicia e Instrucción Pública. La estrategia incluía darle a la educación el uso estratégico que permitiera llevar el proceso de modernización a lo largo del territorio nacional.

Docentes sin perfil adecuado para la investigación científica y académica

Lo interesante es que tras varios años de esta estrategia, aun hoy en día, se topan algunos municipios y comunidades del estado con situaciones que dificultan el acceso a la educación. Sin embargo, desde siempre, la pobreza que se vive en distintos municipios del estado se suma a otras situaciones como lo que estamos viviendo actualmente tras la pandemia de COVID 19. Al respecto, el miércoles 14 de octubre del presente año se publica en EL HERALDO de México una nota en la que se sugería que el país se enfrenta ante un posible nuevo cambio respecto a la educación. Debido a la pandemia se ha visto, tanto la capacidad de los alumnos ante la integración de nuevas tecnologías, que para muchos de ellos ya no son tan nuevas, y la incapacidad de algunos docentes ante las opciones que la tecnología ofrece. Esto además deja entredicho que hay un problema latente a la educación actual que va de la mano con los avances tecnológicos, pero la problemática que resulta más importante es la imposibilidad de acceso que enfrentan las familias que cuentan con escasos recursos.

Detalle del Mural en la SEP, Diego RIvera.

Se sabe que una de las quejas más grandes de las familias, por lo menos en Chiapas, es que no todos tienen acceso a esta educación, que por la situación actual, se convirtió a un sistema virtual del cual se suponía todos debían ser partícipes. No obstante, la pobreza y otros asuntos que se han dejado ver, van de la mano con las capacidades profesionalizantes de los maestros y se conjugan en una amalgama que impide lograr los objetivos de educación. A la par podemos observar otra situación respecto a la educación superior, que como menciona Enrique Fernández (2017) es el espacio idóneo para analizar rigurosamente los diferentes problemas que enfrenta el país y buscar soluciones optimas a los distintos asuntos que aquejan a las sociedades mexicanas. Sin embargo ante la cantidad de docentes sin perfil adecuado para la investigación científica y académica, se mira como opción el fortalecimiento que los gobiernos estatales deben hacer con respecto a la educación superior.

Si bien, los distintos niveles de educación tienen sus propios matices, queda claro que aún hay mucho trabajo por realizar, sobre todo cuando nos topamos con situaciones de las que el Estado mismo no tiene control alguno, como la pandemia actual. Mejorar la calidad educativa en todos los niveles ayudará a tener un mejor país y un mejor Chiapas, pues, si observamos en retrospectiva nos daremos cuenta que se han realizado muchos cambios que han permitido el avance en todos los aspectos. Hoy en día la cantidad de licenciados titulados es mayor a lo que sucedía en 1920, y esto ha permitido también un cambio en los modelos educativos. Se incentiva más a una innovación educativa que permita la eficiente integración del alumnado en general, pero quizás aún sea necesario realizar algunas reformas en lo que respecta a materia educativa.

 

 

Bibliografía

Benjamin, Thomas Louis. El camino a Leviatán : Chiapas y el Estado mexicano, 1891-1947. México, D.F.: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1990.

Ducoing Watty, Patricia. «Rébsamen: algunas aportaciones conceptuales al proyecto modernizador de la educación en México.» Perfiles Educativos XXXV, nº 140 (2013): 149-168.

Fernández Fassnach, Enrique (2017). Una mirada a los desafíos de la educación  superior en México. Innovación Educativa, 17(74),183-207.

Gómez Martínez, Emanuel. «Chiapas: impacto de la revolución mexicana. Origen del estado y las políticas públicas (1910 – 1952).» En Historia de la administración pública en Chiapas: Transiciones, decisiones y efectos, de F Álvarez Simán, H.M Jiménez Ácevedo, C De La Torre Hernández y E Gómez Martínez, 101-150. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México: Instituto de Administración Pública del Estado de Chiapas, AC., 2015.

Hobsbawm, Eric John. Historia del Siglo XX. Argentina: CRÍTICA, 1998.

Lorenzana Cruz, Benjamín. Del maderismo al mapachismo en Chiapas: la Revolución Mexicana en la región de Tonalá. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes., 2013.

https://heraldodemexico.com.mx/opinion/2020/10/14/la-educacion-en-mexico-no-volvera-ser-la-misma-214897.html

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