Última actualización el 7 de marzo de 2019
Joshua Abenamar Balcells González
El artículo deriva de un estudio antropológico sobre la operación de la Zona Arqueológica de Palenque (ZA) a lo largo de 30 años; de las líneas de acción política unilateral de la dirección, administración, investigación, conservación y difusión del patrimonio cultural; y de la vida comercial y la organización territorial en torno al área de monumentos arqueológicos. La ZA es un espacio clave para el desarrollo cultural, ecológico y económico. Por ello resulta preocupante el abuso institucional-académico, la desidia de los habitantes frente a la gestión del patrimonio cultural y natural. Esta situación dio lugar a una simulación patrimonial normalizada, con muy poca participación de los palencanos en la gestión-proyección plural de los patrimonios. La ZA comprende a personas y grupos con diferentes puntos de vista a nivel de subsistencia y con idiosincrasias diversas, sin embargo en el análisis de la diversidad, solo el consenso de los herederos inmediatos del patrimonio podrá contribuir a la convivencia social. Por ello resulta vital la discusión de estos aspectos en una mesa palencana. Expondremos de manera breve algunos problemas y propuestas que permitan alumbrar mentes oscuras. Omitiré los casos de Bonampak y Yaxchilán, cuya operación se encuentra en peor estado.
Dirección y administración
Existen al menos ocho puntos problemáticos:
– la presencia de directores impuestos por dedazo, sin concurso de oposición, consulta ciudadana, méritos académicos o proyecto de gestión.
– un organigrama disfuncional con personal no especializado en patrimonio y análisis del territorio chiapaneco, que no puede hacer frente a los problemas cotidianos.
– un sistema operativo que no corresponde al plan de manejo de la zona y que opera con criterios obsoletos frente a la realidad histórico-social del municipio, del estado e incluso del mundo. Este hecho se materializa en un desorden operativo y en un impacto nulo sobre el desarrollo cultural y educativo de Palenque.
– despilfarro y la falta de transparencia en el gasto del presupuesto; constantes despidos y adeudos a personal de mantenimiento, proveedores y abastecedores de servicios.
– la constante presión sobre los derechos de artesanos y comerciantes, o bien la discriminación social bajo un sistema patrimonial carente de sentido étnico e integral.
– constantes violaciones a la Ley General sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, o bien por solapar violaciones a los Lineamientos para la Investigación Arqueológica en México.
– estructura incapaz de garantizar un sistema de funcionamiento amigable con el medio ambiente, esto es la falta de plantas tratadoras de agua residual; por la falta de un sistema efectivo de colecta y separación de basura; y no menos importante la despreocupación por el pésimo servicio de energía eléctrica que abastece la zona.
– una tradición corrupta y despótica entre funcionarios y académicos de diversas instituciones, quienes toman las decisiones en un marco de autoritarismo y unilateralidad social.
Investigación, conservación y difusión
Arqueólogos, restauradores y contadores ejercen funciones institucionales a partir de líneas de acción poco transparentes, sin aplicación social ni difusión en la comunidad. Un grupo selecto de académicos se obsesionó con el sitio arqueológico, se apoderaron de los presupuestos, las comisiones y todos los espacios para la difusión de la investigación cultural: publicaciones, museos y diversos foros que sirven para la celebración de congresos excluyentes y elitistas; como la más reciente mesa redonda de Palenque, y como pretendía serlo el bien cancelado Foro Nacional de Turismo. Ya se relamían las manos “los de siempre” para recibir al presidente de la república y engañarlo frente a la realidad social.
Debe reconocerse al Proyecto Arqueológico Palenque (INAH) la otrora constante conservación y mantenimiento arquitectónico del sitio. Pero también es verdad que durante 30 años, los especialistas han estabilizado su trayectoria académica y la cartera con un discurso patrimonial disfuncional. A la vieja usanza priista, directores de proyecto, contadores y políticos quieren perpetuar un proceso poco trasparente mediante el cual deciden los proyectos y publicaciones que se aplicarán o se bloquearán en Palenque. Sorprende la casi nula difusión local o regional, y la falta integración de especialistas chiapanecos, excepto como peones en sus proyectos. Este proceso se materializa con recursos públicos y favorece la concentración de poder en una minoría. Lo grave es que la evaluación de sus “alcances y criterios de intervención” siempre se realiza en circuitos cerrados, con la anuencia de la dirección general del INAH.
Custodia de monumentos
Palenque tiene una larga tradición de excelentes custodios. Sin embargo el sistema tiene que actualizarse para recuperar la prestancia del servicio. El custodio no es nutrido por la institución con cursos sobre la vida prehispánica, criterios de intervención arqueológica y de conservación, leyes patrimoniales y lineamientos para la investigación arqueológica, primeros auxilios, etcétera. Un sistema de custodia actualizado a nivel técnico y tecnológico, así como una mejor preparación académica permitirá un mejor control en la intervención de los monumentos, una visita más fluida y una mejor calidad de vida entre los grupos que se benefician por la derrama turística.
Vida comercial y otros problemas
El área de servicios, el estacionamiento y el área de monumentos forman el núcleo comercial de cientos de familias de la cabecera municipal y áreas ejidales. Allí se labora sin seguridad social, sin asistencia técnica y económica, sin herramientas laborales y sin prestaciones: artesanos, comerciantes, guías, lava-carros, operadores y ambulantes. En este contexto, es necesaria la regulación de los espacios y actividades comerciales. Ello implica un reordenamiento territorial pero con respeto a los grupos concesionados y certificados, además de la regularización de todos los artesanos y comerciantes ya establecidos. Estos movimientos no pueden afectar el sustento de las familias, y deben realizarse sobre un estudio histórico-territorial, ambiental y con inclusión social. El marco legal tiene que actualizarse para re-ordenar con respeto a grupos ambulantes o bien a los que operan al interior del área de monumentos.
Los guías certificados requieren cursos especializados, y los que no lo están tienen que formarse. Tenemos guías excelentes en Palenque, pero también un grueso de la población requiere de una formación ilustrada. Esto parece imposible porque la institución y la academia los han abandonado. Los niños y adolescentes que se encuentran guiando tienen que pasar por centros de formación.
La vida comercial y turística plantea un escenario muy complejo, con problemas graves, imposibles de resumir en este espacio. Algunos episodios son el robo a artesanos, robo a turistas, violencia de género, portación ilegal de arma de fuego, problemas de estacionamiento, problemas en el recorrido, problemas de salubridad, falta de espacios para atención médica, afectaciones medioambientales, etc. Es necesario regular la visita y su relación con el comercio. Todos tienen derecho a laborar y aprovechar el patrimonio pero es necesaria la prevención sobre la llegada de nuevos comerciantes al menos hasta que la situación actual se solucione. Aunque existe voluntad en la mayoría de los grupos, mientras no sea total y no tengamos un aparato académico correcto, una estructura directiva-administrativa preparada y respetuosa de la población, el orden estará ausente en la ZA Urge la integración de los palencanos y chiapanecos dentro de estos cargos.
“Parque Nacional”
(1) el territorio corresponde a terrenos propiedad privada; (2) a razón de lo anterior se ejerce un cobro indebido; (3) igual que la visita pagada para ingresar a la ZA, el cobro de acceso al parque no genera utilidades económicas y educativas para los propietarios de terrenos ni para la comunidad inmediata; (4) Siendo el cobro ilegal ¿Qué hacen con el dinero?; (5) existe hartazgo entre la mayoría de los propietarios quienes de más a menos han venido sufriendo vejaciones territoriales; (6) la contaminación es inminente porque hacen falta plantas para tratar aguas residuales, sistemas de humedales y colecta sistemática de basura, ya sea la procedente de comercios, de la ZA o la vida agropecuaria. No menos importante la contaminación por la producción de aceite de palma. ¿Qué ha pasado con las denuncias presentadas por propietarios?; (7) si el dinero que ingresa es utilizado para conservación e investigación ¿por qué no se ofrece ningún servicio como consecuencia? ¿Por qué no se pone a disposición de la comunidad o del turismo un inventario de flora y fauna?
(2)
Algunas propuestas para mejorar la operación de la ZA
1) Estudio-diagnóstico: es necesario llevar a cabo, de manera constante, un estudio socioeconómico y territorial de la ZA
2) Estructura operativa: es necesario revisar, actualizar y aplicar el plan de manejo de la ZA. Debe reorganizarse el presupuesto y sanearse la estructura para garantizar el funcionamiento óptimo de la zona; colocar a personas profesionistas chiapanecos con el perfil correcto en cada una de las áreas operativas. Ello implica consulta ciudadana y que los directivos tengan a la mano un proyecto de funcionamiento consensuado que contemple el desarrollo social y educativo del municipio.
3) Presupuesto y participación social: hay que revisar los recortes presupuestales, hacer auditorías y proyecciones reales. La ZA es un desastre y nunca alcanzan los recursos. Sin un estudio concreto no habrá presupuesto que alcance. Es necesario revisar la articulación del presupuesto con el Centro INAH Chiapas, con la Coordinación Nacional de Recursos Financieros y la de Centros INAH. El presupuesto no debe recortarse pero tampoco se puede ejercer como hasta ahora. La administración del patrimonio cultural no está restringida únicamente a las instituciones del Estado, es una responsabilidad social. Es necesaria la inclusión de sistemas de servicio social universitario, grupos sociales y empresas en las diversas tareas. Esta inclusión permitirá la cohesión social y aligerar la carga presupuestal. Las empresas deben de asumir su responsabilidad y colaborar. La participación ciudadana será importante en la medida en que la zona tenga programas de inclusión.
4) Actualización del museo, bodega auditorio, y el área anexas: es necesaria la elaboración de un proyecto de funcionamiento que permita actualizar los objetivos del museo de sitio y la difusión de actividades, el aprovechamiento de los espacios destinados para talleres y del auditorio. El control de la bodega de materiales del museo tiene que regresar a la dirección y no estar en manos de una persona; poner en marcha un nuevo proyecto de investigación que contemple la difusión efectiva de los estudios en la bodega; reactivar las áreas anexas al museo, incluyendo el auditorio, para llevar a cabo investigación y la realización de talleres efectivos, seminarios, congresos y otras actividades abiertas al público en general.
5) Descentralización y postura institucional: urge descentralizar la dirección de la ZA porque no se pueden tomar acciones e imponer a personas apadrinadas desde un escritorio a miles de kilómetros o dentro de un grupo de amigos; operar bajo un esquema que no corresponde a las particularidades y necesidades de Chiapas. Se requiere una normativa con respecto a la comunicación social, institucional, especialmente se requiere de más comunicación con el Gobierno del Estado, con el Centro INAH Chiapas y con las distintas direcciones del INAH y Secretaría de Cultura. Hacia el interior, por ejemplo, es necesario normalizar la relación entre la dirección-administración, custodios y los proyectos de investigación-conservación. No existe respeto ni canal de comunicación entre ambas partes. Hacia el exterior, también es necesario tender puentes de cooperación en forma de convenios, por ejemplo con la CONAMP y el Ayuntamiento, grupos de empresarios, asociaciones civiles, escuelas.
6) Territorio, poligonal y Sistema de Información Geográfico: urge revisar la poligonal del sitio y la del parque nacional, actualizar la lista de propietarios de terrenos, descripción y peritaje arqueológico en los terrenos, realizar nuevos levantamientos topográficos y la creación de un Sistema de Información Geográfico (SIG) para realizar e ilustrar análisis diversos del territorio, incluida la desmasificación de los espacios.
7) Desmasificación del espacio, reordenamiento y visita turística: La ZA recibe entre 5000 y 6000 aprox. visitantes diarios durante las tres temporadas altas (semana santa, verano y época decembrina), y entre 400-600 visitantes diarios en temporadas bajas. La zona ha excedido su capacidad de resolución y control espacial. Con los macroproyectos turísticos en puerta la zona estará en serios problemas territoriales. Los espacios para estacionamiento y sanitarios se saturan, la visita se desordena, el aprendizaje y el goce cultural disminuye; el museo excede su capacidad de recepción. La visita debe controlarse en base al número de visitantes que se puede soportar y atender. El territorio tiene que aprovecharse de mejor forma y garantizar diferentes sistemas de visitas y aparcamiento. Solo un estudio socio-espacial y la gestión podrán contribuir a disminuir y ordenar la visita en temporada alta.
Para aligerar la carga es necesario construir nuevos atractivos fuera del perímetro crítico, por ejemplo un museo de historia natural regional. La creación de estos espacios permitiría instalar una fototeca y una cineteca, un área de usos múltiples para la instalación de lugares para exposición, teatro y talleres. No menos importante la revitalización de los espacios bibliotecarios dentro y fuera de la cabecera. Este proyecto fomentaría actividades culturales, la creación de empleos, y sería un atractivo turístico.
8) Normalizar el funcionamiento del sistema de custodia y seguridad: necesitamos un proyecto que permita actualizar el funcionamiento del sistema de custodia y seguridad del sitio. El sindicato de trabajadores tiene que comprender que es necesaria su participación activa para el desarrollo académico-técnico de los custodios a través de cursos especializados.
9) Servicios médicos y sanitarios correctos: requerimos de la comunicación-colaboración de los servicios de salud estatal y federal para instalar un espacio de atención médica y primeros auxilios, tanto para turistas como para artesanos, comerciantes y guías. Actualmente no existe espacio alguno como tal y es alarmante que no tengamos a disposición sueros anti-viperinos. Es necesario revisar los servicios sanitarios del estacionamiento y del área de monumentos.
10) Tratamiento de desechos: hay que re-direccionar el sistema de colecta de basura y apostar por un sistema inclusivo donde cada una de las partes (empresas, institución, artesanos, comerciantes, turismo) asuma su responsabilidad para sustentar este sistema. Requerimos separar desechos y colaborar con organismos orientados al reciclaje y reutilización. Requiere atención es el sistema de drenajes del restaurante, baños, campamento y área de servicios, cuyos residuos van directamente indirectamente al subsuelo, a las cuevas, manantiales, riachuelos o al valle del Michol. Es necesario comenzar a tratar aguas residuales y reutilizarla para riego de jardines, limpieza general o bien de nuevo para uso en baños sanitarios. Hay que diseñar un proyecto que contemple la instalación de humedales.
11) Suspensión temporal de actividades arqueológicas: es necesario hacer una pausa para la re-dirección de los programas de investigación y sus objetivos. Actualmente los proyectos arqueológicos y de conservación tienen material sin analizar en sus bodegas y además, la liberación de más estructuras no tiene sentido ya que a parte de la mala excavación que se lleva a cabo, no hay presupuesto para el mantenimiento y custodia de nuevos edificios. Existen áreas y edificios que nunca se terminaron de excavar o bien que se excavaron con los pies (como el Templo XI). La excavación por un interés científico y personal no resulta viable porque cuesta mucho dinero al país y no contribuye al desarrollo social fuera un ámbito reducido. Hasta no lograr un funcionamiento óptimo de las estructuras administrativas y jurídicas es necesario suspender actividades arqueológicas. Los investigadores deben regresar a sus centros de trabajo para producir información efectiva para la concientización del papel educativo-lúdico-turístico del patrimonio cultural; el regreso a las aulas de educación básica y superior. La suspensión de permisos permitirá elaborar un proyecto de investigación integral y regional. Existe más de un millar de sitios menores en la región que requieren atención. La investigación-conservación de asentamientos permitirá el impulso de puntos eco-etno-turísticos en relación a los recursos naturales, el desarrollo social y humanístico de las comunidades indígenas y mestizas de la Sierra Norte de Chiapas.
12) Programa de conservación inclusivo: por la cantidad de gente que visita Palenque es necesaria la conservación permanente del sitio, pero se requiere de un programa de conservación que salga del núcleo cívico-ceremonial, que llegue a las áreas residenciales y especialmente a los sitios albergados alrededor de Palenque. Este proyecto puede ser financiado con los recursos de la institución, pero también con recursos procedentes de compañías y grandes empresas que se benefician con la industria turística. Para evitar la concentración de poder y que sean los mismos actores de siempre quienes intervienen el patrimonio, el proyecto debe sacarse a concurso entre especialistas, y que se aplique el mejor proyecto por su cobertura no por el poder- capricho que ostenta un grupo selecto.
Reflexión
Palenque sufrió un proceso de patrimonialización con el objetivo de preservar su valor histórico y educativo ante la humanidad. Con la justificación de rescatar y preservar la herencia cultural del pasado, un grupo de políticos, funcionarios y académicos formaron grupos para manipular el patrimonio y apropiarse de todo aquello que pudiera transformarse en mercancía para ofrecerse dentro de la sociedad de consumo, olvidando con ello la razón de la declaratoria patrimonial. Diversos ámbitos de la ZA deben ser atendidos para evitar que la problemática siga aumentando. Hacemos un llamado al presidente de la república. Dar continuidad a los directivos y académicos actuales, y no aceptar la inclusión social en la resolución de problemas sería proceder de manera negligente, como se ha hecho los últimos 30 años: la zona arqueológica de Palenque, sin palencanos.
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